Hola amigos en esta ocasion se me ocurrió escribirles algo, es una historia que escuche hace tiempo en la radio un día que venía de la ciudad de México, espero poder darle vida otra vez... vale pues agárrense que aquí empieza jajaja.
Un día quedan de verse tres amigos después de mucho tiempo de no saber nada uno de los otros, llegan a la casa de uno de ellos y empiezan a hablar de sus vidas, del trabajo, de los problemas, las deudas entre otras cosas; el abuelo de uno de ellos que se encontraba en casa escuchando la plática, se acerco y les dijo: ¿¿les gusta el café?? Ellos respondieron: si nos gusta, entonces el señor se levanto, fue a la cocina y trajo una cafetera grande y una selección de tazas de la vitrina principal, estas eran de porcelana, plástico, vidrio, barro, unas sencillas, otras decoradas, de diferentes colores, unas caras y otras realmente exquisitas, tranquilamente les dijo que tomaran una taza y se sirvieran un poco de café recién preparado y cuando lo hicieron el viejo maestro se aclaro la garganta y con mucha calma se dirigió al grupo diciendo: se habrán dado cuenta, que todas las tazas que lucían bonitas se terminaron primero y quedaron las más sencillas y baratas, lo que es natural, ya que cada quien prefiere lo mejor para sí mismo y esa es realmente la causa de muchos de sus problemas relativos al estrés.
Y continuó diciendo: les aseguro que la taza no le dio mejor calidad al café, en realidad, la taza solo es una taza y reviste lo que bebemos, lo que ustedes querían era el café, no la taza, pero instintivamente buscaron las mejores, después se pusieron a mirar las tazas de los demás.
Ahora piensen en esto: la vida es el café; el trabajo, el dinero y la posición social son meras tazas que le dan forma y soporte a la vida claro, y el tipo de taza que tengamos no define ni cambia en realidad la calidad de vida que llevamos, a menudo por concentrarnos solo en la taza dejamos de disfrutar el café.
Así es que por favor disfruta tu café.